La realización de esta tercera entrega me permitió poner en práctica de manera integrada las habilidades adquiridas a lo largo de la materia. Elaborar el audio reforzó la importancia de cuidar tanto el contenido como la forma en la comunicación oral, y comentar en el trabajo de un compañero me ayudó a analizar de manera crítica y respetuosa la comunicación verbal y no verbal. Este proyecto me deja como aprendizaje que comunicar no es solo hablar, sino lograr que el mensaje sea comprendido, recordado y genere un impacto positivo en el receptor.
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domingo, 17 de agosto de 2025
jueves, 31 de julio de 2025
Cuando decides cambiar, pero parece que nadie lo nota
A veces uno toma la decisión de cambiar. Así, sin avisarle al mundo, sin hacer tanto ruido. Simplemente te cansas de ser el mismo, de repetir errores, de vivir en automático, y algo dentro de ti te dice que ya es momento de empezar a hablar distinto, de actuar con más conciencia, de pensar antes de explotar, de mirar más hacia dentro y menos hacia fuera.
Pero pasa algo: cambias… y pareciera que nadie se da cuenta.
Y eso cala. Porque uno piensa que, al esforzarse por mejorar, por hablar con más respeto, por ser más paciente, por escuchar más y juzgar menos, los demás lo van a notar. Que alguien te va a decir: “Oye, qué chido que estás cambiando, se nota que estás más tranquilo”, o “Ya no eres como antes, te ves más centrado”. Pero muchas veces no. Nadie dice nada. O peor: te siguen viendo como antes, te siguen recordando lo que fuiste, no lo que estás tratando de ser ahora.
Y ahí entra la duda, el enojo, hasta el desánimo: ¿Entonces para qué? ¿Para qué cambiar si nadie lo ve, si nadie lo reconoce?
La neta… cambiar duele. Porque el cambio real, el que no es de fachada, empieza adentro. Y lo que pasa dentro no siempre se ve afuera. Al menos no de inmediato. Es como sembrar una semilla: primero va bajo la tierra, en lo oscuro, en lo solitario. Y mientras riegas, dudas. Mientras esperas, te desesperas. Porque quieres ver frutos, pero todo parece igual.
Yo he estado ahí. He querido cambiar mi manera de hablar, de reaccionar, de ser más consciente en cómo trato a los demás. Y no siempre me sale. A veces me tropiezo con los mismos impulsos, me gana la costumbre. Pero sigo intentando. Porque aunque parezca invisible para otros, yo sí noto mis pequeños logros: ese día que me contuve de gritar, esa vez que pedí perdón sin orgullo, esa charla donde escuché más que hablé. Y eso vale.
La comunicación tiene mucho que ver en esto. Porque es por ahí donde primero se nota un cambio. Dejas de usar palabras hirientes, empiezas a expresar lo que sientes sin necesidad de explotar, te haces más claro, más honesto, más tú. Y claro que no es perfecto, ni siempre suave. Pero sí es más real. Y eso se siente.
A veces creemos que cambiar es volverse alguien completamente nuevo. Pero no. Cambiar es volver a ti mismo, pero con más conciencia. Es reconocer tus errores sin quedarte en ellos. Es decidir que puedes ser diferente, aunque nadie te aplauda por ello.
Y si estás en ese proceso, solo quiero decirte algo: no estás solo. No te rindas. Aunque parezca que nadie lo nota, aunque sientas que vas lento o que no avanzas, cada paso que das hacia un tú más pleno, más sano, más libre… cuenta. Y un día, cuando menos lo pienses, alguien lo va a notar. Pero para entonces, ya no vas a estar buscando aprobación externa, porque ya vas a tener algo más valioso: tu propia paz.
Sigue caminando. Sigue cambiando. Aunque sea en silencio. Aunque solo tú lo sepas. Porque ese tú que está naciendo, vale muchísimo.
Esto es,conecta y comunica,hasta la próxima.
El poder de la palabra: cuando saber hablar cambia el rumbo de las cosas
Conecta y Comunica: Habilidades para expresarte con poder
En un mundo donde la rapidez y la tecnología dominan nuestras interacciones, la comunicación se vuelve una herramienta esencial. Saber expresarnos con claridad y escuchar con atención no solo mejora nuestras relaciones, sino que también abre puertas en lo personal, académico y profesional. Este blog, Conecta y Comunica, nace con la intención de invitar a la reflexión y brindar recursos para desarrollar habilidades comunicativas sólidas y asertivas. En esta segunda entrega, se integran una entrada textual centrada en la escucha activa y la empatía, y un video con una reflexión personal sobre cómo la comunicación ha impactado mi vida como estudiante de Derecho.
Dos pilares de la comunicación asertiva: la escucha activa y la empatía
martes, 22 de julio de 2025
Conecta y comunica
🔹 ENTRADA 1: Bienvenidos a Conecta y Comunica
¡Hola! Bienvenidos a Conecta y Comunica, un espacio creado para todas las personas que desean mejorar su manera de expresarse, conectar con los demás y sentirse más seguros al hablar o escribir.
Este blog nace con el objetivo de compartir reflexiones, consejos, ejemplos prácticos y recursos sobre comunicación oral y escrita, dos habilidades esenciales para la vida personal, académica y profesional.
Este blog está pensado principalmente para estudiantes, jóvenes, profesionistas en formación o cualquier persona que quiera aprender a comunicarse mejor.
Ventajas de saber comunicarse asertivamente:
Puedes expresar tus opiniones con respeto y firmeza.
Te entienden con claridad.
Mejoras tus relaciones personales y profesionales.
Aumenta tu autoestima y seguridad.
Evitas conflictos innecesarios o malentendidos.
Desventajas de no saber comunicarte bien:
Te frustras al no lograr que otros comprendan tu punto de vista.
Generas tensiones o malentendidos.
Puedes parecer agresivo, pasivo o inseguro.
Te cuesta establecer relaciones sanas o resolver problemas.
Aquí aprenderemos juntos, paso a paso, cómo fortalecer nuestra forma de comunicarnos. ¡Gracias por estar aquí!
ENTRADA 2: Escucha activa y empatía: claves para comunicar mejor
Uno de los errores más comunes al comunicarnos es hablar sin escuchar. Pensamos en lo que vamos a responder sin comprender realmente al otro. Hoy quiero hablarte de dos herramientas poderosas que pueden transformar tu manera de relacionarte: la escucha activa y la empatía.
Escucha activa:
No es lo mismo oír que escuchar. La escucha activa implica prestar atención con todos los sentidos, sin interrumpir, sin juzgar, y demostrando interés genuino por lo que el otro dice.
Ejemplo:
Imagina que tu mejor amiga está triste. Si solo le dices “todo estará bien” sin dejarla hablar, probablemente no se sienta comprendida. En cambio, si la miras a los ojos, le permites expresarse y haces preguntas para entender mejor, sentirá tu apoyo real.
Empatía:
La empatía es ponerse en el lugar del otro, tratar de comprender lo que siente, piensa o necesita. No se trata de estar de acuerdo, sino de conectar desde la comprensión.
Ejemplo:
Un compañero te contesta de mala forma. En lugar de responder con enojo, puedes pensar: “quizá está pasando por un mal día”. Esa pausa empática puede evitar una discusión innecesaria
Reflexión final:
La comunicación no solo es lo que decimos, sino también cómo escuchamos y cómo nos conectamos con los demás. Practicar la escucha activa y la empatía puede mejorar tu vida académica, familiar y profesional.
Referencias
Caballo, V. E. (2001). Manual de técnicas de terapia y modificación de conducta. Siglo XXI Editores.
Riso, W. (2004). Los límites del amor: Cómo amar sin renunciar a ti mismo. Editorial Norma.